
Boda destino
Hacienda Las Marías está en el Meta, en la vía antigua a Cumaral, a unos veinte minutos de Villavicencio y a unas tres horas de Bogotá por la vía al Llano. Lo bastante lejos para que sus invitados sientan que viajaron a otro lugar, y lo bastante cerca para que lleguen por carretera, sin vuelos ni conexiones.

Una boda destino no tiene que significar pasaportes, tiquetes y un presupuesto que se dispara. Significa sacar a la gente de su rutina y llevarla a un sitio que recordará. Salir de Bogotá una mañana y llegar al Llano cumple esa promesa: el paisaje cambia por completo, el clima cambia, y sus invitados llegan manejando, con su propio carro o en el de alguien más.
Y como no es un viaje de un día, la celebración deja de ser una noche y se convierte en un fin de semana: los que vienen de lejos no se van corriendo a las once, se quedan.

La ceremonia no ocurre en un salón adaptado ni bajo una carpa: ocurre en una capilla construida para eso, con aire acondicionado en todo su interior y capacidad para 120 personas sentadas. Está aprobada por la Arquidiócesis de Villavicencio, así que el matrimonio católico celebrado allí es plenamente válido y no hay que organizar la ceremonia por separado en otra iglesia.
Su iluminación ganó el primer lugar en la IV Bienal Iberoamericana de Iluminación Arquitectónica, entre 196 proyectos de 19 países.

El Gran Salón recibe hasta 250 invitados, aunque la mayoría de nuestras bodas son de 80 a 150 personas: el salón se monta a la medida de cada celebración, sin que nadie sienta que sobra espacio. Los jardines y el patio interior, con sus arcos y el árbol del centro, dan el aire libre para el cóctel y las fotos. Y la Casa Las Marías, dentro del mismo predio, tiene habitaciones amplias, piscina tropical entre palmeras, sala de estar y cocina equipada.
Para una pareja que planea desde Bogotá eso cambia todo: no hay que coordinar traslados entre la iglesia, el salón y el hotel, ni calcular cuánto se demora el bus entre un punto y otro. Todo pasa dentro de la misma hacienda.

De la boda se encarga Liliana Céspedes, wedding planner certificada, miembro de ABC Colombia y ganadora de los premios ZIWA 2021 y 2022, con más de quince años y más de quinientas bodas organizadas. Ella y su equipo se ocupan de todo: proveedores, diseño, montaje y la coordinación completa del día.
Cerca del 80% de las bodas que planeamos son bodas destino, así que organizar a la distancia es lo habitual para nosotros, no la excepción. La mayoría de nuestras parejas no vive en el Meta: planean desde Bogotá, desde otras ciudades del país o desde el exterior, y vienen a la hacienda una o dos veces antes del día de la boda.
La visita sí vale la pena hacerla al final de la tarde: es la hora en que se encienden las luces de la capilla y se entiende el lugar.





El camino es uno solo: de Bogotá a Villavicencio por la vía al Llano, y de Villavicencio veinte minutos más por la vía antigua a Cumaral. La hacienda queda entre Restrepo y Cumaral, con vías de acceso pavimentadas hasta la entrada y estacionamiento privado dentro del predio para 150 vehículos.
Vengan a conocerla antes de decidir. Se puede visitar cualquier día del año, con cita previa.
Aproximadamente tres horas por la vía al Llano. La hacienda está en la vía antigua a Cumaral, entre Restrepo y Cumaral, a unos veinte minutos de Villavicencio.
Sí. La capilla de la hacienda está aprobada por la Arquidiócesis de Villavicencio, de modo que el matrimonio católico celebrado en ella es plenamente válido.
La capilla acoge hasta 120 personas sentadas y el Gran Salón hasta 250 invitados. Aun así, la mayoría de nuestras bodas son de 80 a 150 personas.
Sí. La Casa Las Marías está dentro del predio, con habitaciones amplias, piscina, sala de estar y cocina equipada, para que los novios y sus acompañantes se preparen y prolonguen la celebración. El detalle lo revisamos con cada pareja en la visita.
Hay estacionamiento privado dentro de la hacienda con capacidad para 150 vehículos, y las vías de acceso están pavimentadas.
Sí. Se puede visitar cualquier día, siempre con cita previa: escríbannos y coordinamos la hora. Tengan en cuenta que los fines de semana solemos estar en boda, así que el recorrido se organiza alrededor del evento.